Categoría: Causas de las bolsas y ojeras

Si como yo, sufres de ojeras o bolsas y estás deseando deshacerte de ellas, en esta sección econtrarás todas las posibles causas de tus ojeras. Aquellas que están médicamente comprobadas.

Por qué aparecen las ojeras y sus diferentes causas

Las ojeras son una de las áreas cosméticas más problemáticas para todas las chicas, el cómo cubrirlas o minimizarlas se ha convertido en un enorme desafío para todas nosotras.

El nombre científico de este problema es Hipercromía idiopática, y básicamente impiden que tu rostro brille con normalidad y forman una sombra oscura alrededor de tus ojos.

Y, aunque tener una cantidad suficiente de sueño es importante, la falta de éste no es la única razón por la cual la piel bajo tus ojos parece roja, púrpura, o incluso azulada.

Una gran cantidad de factores que involucran tu salud, estilo de vida, o tu historia genética pueden volver a estos círculos más prominentes y oscuros, así que hablemos un poco sobre las ojeras y las diferentes cosas que pueden provocarlas.

Mala genetica

Tener este problema por herencia es la causa más común para que las ojeras aparezcan.

Esto significa que existen condiciones hereditarias que se transmiten en las familias y que pueden generar oscuridad debajo de tus ojos, y esta es una aflicción muy común entre las personas con genealogía mediterránea.

Este tipo de ojeras tiene tonalidades azules y aparecen en la delicada piel bajo tus ojos, su intensidad depende no solo de tu historial familiar sino también de tu raza.

Considera esto, la gente Asiática o Africana usualmente tiene más pigmento de melanina alrededor de los ojos, resultando en círculos más azules. Así mismo, la dureza y resistencia de la piel de tu rostro, al igual que tus facciones dependen sobre todo de los genes de tus padres.

Desafortunadamente, si este es tu caso, tu mejor opción es tratar estas características tan efectivamente como te sea posible, buscando ayuda con un dermatólogo.

La edad

Conforme envejeces, tu piel se vuelve más gruesa y la que se encuentra debajo de tus ojos es delgada desde un principio, por lo que tus vasos sanguíneos comienzan a mostrarse, lo cual genera ojeras.

Hay tres tipos diferentes de vasos sanguíneos prominentes: pueden ser púrpuras, azules, o rosas.

Y hay dos tipos de sombras que los provocan: Una sombra viene de los bultos de grasa que se encuentran en tus párpados inferiores, y la otra viene de las delgadas arrugas en la piel del párpado inferior, que se ven como líneas paralelas. Cuando la luz les llega desde arriba, provoca una sombra como si la luz cayera sobre dos persianas paralelas.

Adicionalmente, es común que al envejecer aparezcan bolsas bajo tus ojos que provoquen una sombra alrededor de éstos, dándoles una apariencia de tener ojeras debajo de ellos.

Hábitos Insalubres

Hábitos insalubres tales como fumar, tomar alcohol, cafeína, o consumir sal en exceso en tus comidas pueden agravar este problema.

Fumar, por ejemplo, hace que tus ojeras se vuelvan más prominentes, porque la nicotina trastorna tus hábitos de sueño, causando bolsas bajo tus ojos.

Por otro lado, consumir alcohol provoca que tus vasos sanguíneos se dilaten, provocando el efecto de los siempre presentes círculos oscuros.

El exceso de cafeína en tu cuerpo puede provocar deshidratación, y al consumir grandes cantidades de sodio en comidas con abundancia de sal notarás que tu cuerpo comienza a retener líquidos, intensificando las ojeras bajo tus ojos, al igual que hacerlos verse hinchados e inflamados.

Deficiencias nutricionales

No solo los malos hábitos pueden generar que las ojeras aparezcan, si no estás comiendo apropiadamente, tanto en cantidad como en calidad, y te das cuenta de que la piel bajo tus ojos se está volviendo más oscura, puede que quieras considerar ir con un doctor para que te examine.

Así mismo, la deficiencia de hierro, al igual que la falta de vitaminas B12 o K pueden generar ojeras.

Anemia (deficiencia de hierro)

La mayoría de la gente anémica sufre de deficiencia de hierro, lo cual provoca que su hemoglobina se rompa con mayor facilidad, provocando que la delgada piel bajo los ojos parezca oscura o lastimada.

Falta de sueño y fatiga

La falta de sueño produce una circulación sanguínea inadecuada en tu rostro, lo cual dilata tus vasos sanguíneos. Esto genera que tu piel se vuelva pálida, dejando que las ojeras broten bajo tus ojos.

Adicionalmente, cuando tus ojos están cansados y enrojecidos, comienzan a aparecer bolsas bajo ellos, aumentando la prominencia de tus ojeras.

Por otro lado, mucha gente piensa que la falta de sueño es la única razón por la que aparecen las ojeras, pero la manera en la que estás durmiendo puede ser la verdadera culpable.

Si duermes de lado, tu rostro estará sobre la almohada, lo cual causará tensión alrededor de tus ojos, provocando así ojeras.

Intenta dormir sobre tu espalda, esto no solo beneficiará tu rostro, sino que además estarás previniendo que se formen arrugas en tu pecho.

Puede que también quieras considerar dormir con una almohada extra cuando tus ojos están extremadamente hinchados, dado que elevar tu cabeza generará que el líquido se mueva lejos de tus párpados.

Alergias

Las alergias, tales como la congestión nasal, provocan que el cuerpo genere histaminas que provocan que los vasos sanguíneos se dilaten, acentuando las ojeras.

Incluso frotarte los ojos o soplar con demasiado fuerza tu nariz puede provocar que se dilaten los vasos sanguíneos del área bajo tus ojos, que es una de las más delgadas del cuerpo, provocando que esta piel se vea más oscura que el resto de tu cuerpo.

Si sufres de alergias, intenta ir con un especialista para solucionar el problema, o al menos toma el antihistamínico para reducir la hinchazón.

Cambios hormonales

Los cambios hormonales en períodos tales como tu etapa premenstrual o la menopausia pueden producir que tu cuerpo retenga más fluidos, oscureciendo la pigmentación de la piel bajo tus ojos.

Otro ejemplo son las personas que tienen exceso de estrógeno en su cuerpo, quienes tienden a tener hinchazón bajo los ojos y ojeras.

Incluso desórdenes de la tiroides pueden contribuir en la aparición de las ojeras, dado que interrumpen tus actividades biológicas, generando una baja absorción de nutrientes, anemia, y acumulación de toxinas.

Vasos sanguíneos

Es más fácil que tus venas se muestren debajo de tus ojos si la piel a su alrededor es frágil, transparente, y extremadamente delgada.

El grosor y resistencia de la piel de tu rostro, al igual que tus facciones, dependen en su mayoría de los genes de tus padres.

Las venas azules bajo tus ojos se ven oscuras también, así que esto provoca que el párpado y la zona debajo del ojo parezcan tener ojeras pero en realidad solo se trata de las venas bajo la piel.

Estrés

Cuando estás estresada, se dirige una mayor cantidad de sangre hacia tus órganos primarios, dejándote con el rostro seco y pálido.

Adicionalmente, también puede provocar que los capilares bajo tus ojos derramen sangre o se rompan. La oxidación de la sangre alrededor de tus ojos puede formar ojeras.

Por otro lado, el estrés afecta a tus patrones de sueño y tu balance hormonal, haciendo que tu piel se vea pálida, y los vasos sanguíneos bajo tus ojos se vuelvan más frágiles, resultando en la aparición de ojeras.

Eczema

Frotar excesivamente tus ojos puede generar hinchazón, inflamación, y vasos sanguíneos rotos, lo cual a su vez provoca que la piel tenga una apariencia oscura, casi como si estuviera lastimada.

Así que incluso si el eczema, por sí solo no origina esta condición, hace que tu piel se inflame y genere picazón. Esta sensación puede provocar que rasques o frotes tus ojos en exceso, rompiendo las venas bajo ellos y provocando ojeras.

Retención de líquidos

Ojos hinchados y concentración de sangre bajo tus ojos son los resultados comunes de la retención de líquidos, haciendo que tu piel se vea más oscura.

Hay muchas razones por las que tu cuerpo puede retener líquidos: niveles hormonales fluctuando temporalmente con tu ciclo menstrual o por tu edad, una dieta alta en sal, medicamentos que fomenten la retención de líquidos, y cambios en el clima (particularmente días calientes y húmedos).

Otras razones pueden incluir alergias, dolencias del corazón, desórdenes crónicos que incrementan la retención de agua tales como enfermedades en la tiroides, en los riñones, entre otros.

Así que si notas que tus ojeras se vuelven más oscuras por ninguna razón en particular, o desde que has tomado una nueva medicina o suplemento, ve inmediatamente con tu doctor.

Estructura ósea

Hasta ahora hemos visto diferentes causas para las ojeras, pero podría tratarse simplemente de la forma que tiene tu rostro.

Cuando las personas tienen un amplio canal de lágrimas bajo los ojos, la sombra y el margen pueden provocar una apariencia de oscuridad, pero ésta no viene realmente de pigmentación ni venas.

Exposición excesiva al sol

Exponerse excesivamente al sol sin la protección adecuada hace que la piel fina, delicada, y propensa a dañarse que se encuentra bajo tus ojos se vuelva más oscura y aparezcan ojeras, pues los capilares se vuelven vulnerables y se rompen, produciendo fugas de sangre.

Esta piel es la más delgada del cuerpo, así que los daños que el sol produce se muestran rápidamente en esta área, en forma de dilatación e incremento del flujo sanguíneo, y como resultado puedes ver un color oscuro resaltando en la transparencia de la piel.

El sol genera que se produzca melanina, así que exponerte demasiado a él podría agravar la aparición de patas de gallo y ojeras, debido a la hiperpigmentación.

Como solución, asegúrate de invertir en un buen par de gafas de sol que estén etiquetados bajo la consigna de protegerte al 100 por ciento de los rayos UV. Y utiliza protector solar por encima de los 50 UV en tu rostro cada vez que dejes tu hogar para bloquear eficientemente los rayos del sol.

Celulitis periorbital

Esta infección bacteriana que aparece en los párpados puede tener un efecto oscurecedor en tu piel, originando las ojeras.

Deshidratación

Cuando a tu cuerpo le falta la cantidad suficiente de agua, puedes deshidratarte, provocando que las células de la piel se contraigan, expulsando toxinas y acumulando fluidos, provocando bolsas bajo tus ojos, lo cual da la apariencia de tener ojeras.

Productos de Maquillaje

Se supone que el maquillaje esconde decoloración o imperfecciones, pero si tu marca específica de maquillaje no es bien tolerada por tu cuerpo, puede generar exactamente lo opuesto.

Puede que estos productos te ayuden a que tu rostro tenga una apariencia joven y saludable, pero también pueden ser contraproducentes, provocando reacciones alérgicas que llevan a las ojeras.

Así que ten cuidado, y si notas que el área bajo tus ojos se ve particularmente áspera después de usar un nuevo producto, deja de aplicarlo por completo.

Frotarse los ojos

El área bajo tus ojos es la parte más sensible de tu rostro y los capilares bajo esta piel son más propensos a romperse o tener fugas, así que si tienes el hábito de frotar tus ojos, puede que te hayas dado cuenta de que esto lleva a que tus vasos sanguíneos se inflamen o rompan, generando así ojeras.

Trauma (ojo negro)

Una de las razones por las que es tan fácil desarrollar un ojo negro es que la piel alrededor de este es tan delgada.

Incluso un trauma pequeño puede generar que aparezca un moretón.

Demasiadas horas frente al ordenador

Si tu trabajo te demanda pasar demasiadas horas viendo una pantalla, puede generar una gran cantidad de estrés en los vasos sanguíneos alrededor de tus ojos, que son forzados a trabajar más sin descansar adecuadamente, agravando tus ojeras.

Como ya hemos dicho, cuando los vasos sanguíneos se agrandan alrededor de tus ojos, la piel se ve más oscura. Esto pasa cuando el cuerpo produce más cortisol para combatir el estrés añadido bajo el cual se encuentran los músculos del ojo.

Espero que este artículo te ayude al menos a darte cuenta de los hábitos o razones que están provocando ojeras en tus ojos, para que tomes las medidas necesarias para reducirlos.