Como combatir la retención de líquidos para reducir bolsas y ojeras

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Resumen: Una de las razones más comunes de las ojeras es la retención de líquidos. Vemos por qué se produce y consejos para evitarla.

¿Qué es la retención de líquidos o de agua?

Las ojeras se producen cuando la sensible y fina piel que hay alrededor de los ojos se inflama.

Esto puede producirse por muchas razones, entre las que se incluyen alergias, o situaciones como que la persona haya llorado, dormido poco o ingerido una cantidad excesiva de alcohol o sodio, entre otros factores.

También se deben tener en cuenta otros factores biológicos, tales como una tendencia genética a retener líquidos o a sufrir desequilibrios hormonales.

Una de las razones más comunes de las ojeras es la retención de líquidos, algo que se puede definir como una condición médica que describe la situación en la que una cantidad excesiva de fluido se acumula en el sistema circulatorio, en el tejido muscular y en diversas cavidades del cuerpo, causando una inflamación o hinchazón en diferentes zonas del mismo.

ojeras causadas por retención de líquidos

Se puede producir en distintas partes del cuerpo y a menudo está causada por un aumento en la presión sanguínea de las venas que, a su vez, añade presión en los vasos capilares.

Síntomas de la retención de líquidos

¿Cómo puedes saber si tienes esta condición? ¿Cuáles son otros de sus síntomas, además de las ojeras?.

Bueno, el primer síntoma que debes tener en cuenta debería ser la hinchazón e inflamación de diferentes partes de tu cuerpo, como los tobillos, los pies, las manos, las muñecas o los dedos de ambas extremidades.

Otro síntoma es un aumento de peso significativo durante un periodo relativamente corto de tiempo y que no tiene una explicación clara. A este aumento se añade una gran dificultad para perder tal sobrepeso a pesar de los esfuerzos que hayas puesto en práctica para conseguirlo.

Asimismo, puedes advertir que ya no te puedes poner tus anillos o pulseras y que la zona de tu estómago está hinchada.

También puedes advertir una destacada decoloración de la piel, dolor y una exacerbada sensibilidad en las extremidades. Rigidez y dolor en las articulaciones y un aumento en la frecuencia cardiaca.

Una forma de saber si retienes líquidos es ejercer una pequeña presión con tu pulgar sobre la piel del pie, el tobillo o la espinilla. Si se presenta un edema, aparecerá una hendidura en la piel y estarás razonablemente segura de que sufres retención de líquidos.

Una persona puede llegar a retener más de 2 kilos de agua, estando la mayoría de ese peso acumulado en el fluido que rodea las células del cuerpo.

Algunos tipos de edema pueden provocar una incomodidad moderada en las zonas donde se acumula el exceso de líquido, como puede ser síndrome del túnel carpiano, rigidez muscular por las mañanas y dolor de cabeza, entre otras consideraciones.

¿Por qué se acumula líquido debajo de los ojos?

Las ojeras pueden producirse como consecuencia de problemas circulatorios, cuando no llega bien el oxígeno a la zona de los ojos a través de la sangre.

Los problemas circulatorios provocan que los nutrientes esenciales que necesita el cuerpo se repartan mal, lo que ejerce una presión adicional en los nervios de las zonas donde no llega bien la sangre, el oxígeno y otros nutrientes esenciales que ésta transporta.

Como consecuencia de ello, algunos líquidos se acumulan y se quedan “atascados” en algunas zonas del cuerpo donde dicha circulación sanguínea es pobre.

Cuando los vasos capilares se hinchan y se desgastan, como le ocurre a aquellos que se encuentran alrededor de los ojos, se producen daños, provocando que los líquidos acumulados se filtren por debajo de la piel que se encuentra alrededor de tus ojos.

Esta retención de líquidos puede producirse por diferentes razones, entre las que se encuentran:

  • Un consumo excesivo de sal.
  • Una reacción excesiva a los cambios climatológicos.
  • Cambios hormonales drásticos como los que se producen durante el embarazo, el desarrollo del ciclo menstrual o la menopausia, o como consecuencia del uso de pastillas anticonceptivas.

Causas alimenticias

“Eres lo que comes” puede parecer un frase tópica, pero es la realidad.

La comida es la gasolina de tu cuerpo y, exactamente como la gasolina en el caso de los coches, tiene su influencia en cada una de las partes de tu cuerpo.

Como consecuencia de ello, algunos alimentos pueden favorecer y provocar la retención de líquidos.

Si no mantienes una dieta equilibrada, esto puede ser la causa de tus ojeras, por lo que intenta minimizar el consumo de algunos alimentos que son conocidos por favorecer especialmente la inflamación, como son:

  • El azúcar.
  • Las grasas saturadas.
  • Los carbohidratos refinados.
  • El gluten (una proteína que se encuentra en productos tales como el trigo, la cebada, la avena y otros granos).
  • La caseína (una proteína que aparece en los productos lácteos).
  • El alcohol.

Si en tu dieta aparecen muchos de estos productos y no hay suficientes frutas y verduras (que actúan como anti-inflamatorios), es el momento de recuperar tu equilibrio alimenticio.

Para contrarrestar este efecto, puedes aumentar el consumo de alimentos que contienen fibra, tales como:

  • Las semillas.
  • Los granos enteros.
  • Las legumbres.
  • Las judías.
  • Las nueces.
  • Las verduras y las frutas.

Te ayudan a drenar el exceso de agua de tu cuerpo, dado que la fibra absorbe el exceso de agua a medida que pasa a través de los intestinos grueso y delgado.

Las alergias

Si sufres alergias estacionales o eres alérgica al pelo de algunos animales, al polen, a los perfumes o a algunos alimentos en particular, sabrás que las reacciones alérgicas causan inflamaciones muy importantes y notables.

Incluso las reacciones alérgicas más leves pueden provocar una respuesta inflamatoria por parte del cuerpo.

De hecho, este tipo de inflamaciones son parte del proceso de recuperación del cuerpo.

Por lo tanto, si crees que tus ojeras se vinculan a un proceso alérgico, se pueden tratar con ayuda de cremas anti-inflamatorias y antiestamínicos.

Calor

Cuando el calor aumenta, parece que las ojeras se convierten en tus compañeras inseparables.

Esto sucede porque el calor provoca una expansión de tus tejidos corporales y si la piel que está debajo de tus ojos es especialmente fina, se te formarán ojeras muy fácilmente.

Aunque es normal que nuestro cuerpo intente auto-regular su temperatura durante el día, por la noche, cuando nuestro cuerpo descansa, este trabajo pasa a ser aún más difícil.

Por lo tanto, si crees que el calor es la causa de tus ojeras, lo mejor es que duermas en una habitación bien ventilada y que cambies la ropa de cama para que se adapte lo mejor posible a los cambios de la temperatura.

Estrés y fatiga

El estrés y la fatiga son un de las causas principales de la aparición de las ojeras.

Cuando el cuerpo siente que necesita curarse de algo, activa los recursos inflamatorios que anteriormente hemos mencionado.

Si esto está causando tu problema, date a ti misma un día libre. Relájate y disfruta de algo de tiempo para ti. Te aseguramos que esto hará maravillas para tus ojeras.

Inactividad física

El ejercicio es necesario para estimular al sistema linfático y animarle a seguir trabajando para regular el exceso de líquidos, guiando los fluidos hacia el torrente sanguíneo a un ritmo adecuado para mantener unos niveles idóneos de los mismos.

El ejercicio reduce la retención de líquidos eliminando el exceso de sal y de agua del cuerpo a través de un aumento del flujo de orina, del sudor y del ritmo respiratorio.

Si se hace ejercicio de forma regular, también mejorará tu circulación sanguínea y fortalecerá tus vasos sanguíneos.

Como puedes ver, moverse de forma habitual es necesario para evitar la retención de líquidos.

Por lo tanto, para tratar las ojeras, puedes intentar realizar actividades tales como montar en bicicleta o caminar de manera habitual, de forma que tales actividades te puedan ayudar a liberar el exceso de agua y de otros líquidos que puedas estar acumulando.

Cambios en el sistema circulatorio

Capilares

En el caso de los vasos capilares, se puede producir retención de agua si la presión dentro de los mismos cambia, sobre todo si lo hace de forma brusca, o si sus paredes se vuelven demasiado porosas.

Si esto ocurre, el exceso de líquido se liberará en el espacio que existe entre las células y parte del mismo se quedará en los tejidos, lo que provocará inflamación en varias partes de tu cuerpo, incluyendo la piel que rodea tus ojos.

El sistema linfático

El sistema linfático drena un fluido llamado linfa de los tejidos y lo libera en el torrente sanguíneo.

Pero si el sistema linfático está atascado, el fluido puede permanecer en los tejidos, provocando que se inflamen varias partes del cuerpo, incluyendo la piel que se encuentra debajo de los ojos.

El corazón

Si el corazón empieza a fallar, se produce un cambio en la presión sanguínea, lo que a menudo provoca una retención de líquidos muy importante, habitualmente en la zona de las piernas, los pies y los tobillos, pero también puede provocar que el líquido se acumule en otras partes de tu cuerpo, como es la zona de las ojeras.

Los riñones

En la mayoría de las ocasiones, los riñones pueden eliminar todos los desechos sobrantes que produce el cuerpo.

Sin embargo, si la sangre que llega a los riñones está demasiado contaminada, dichos desechos, incluidos los líquidos, no pueden ser totalmente eliminados del cuerpo, por lo que se produce una importante retención de fluidos.

Trucos para reducir la retención de líquidos

Limita el consumo de sodio

Aunque el sodio (sal) es un mineral esencial para nosotros, pues nos ayuda a regular los niveles de líquido que se encuentran en los tejidos corporales y mantener nuestros electrolitos equilibrados, un exceso en su consumo puede causar demasiada retención de fluidos en los tejidos corporales.

Por lo tanto, si retienes demasiados líquidos como consecuencia de un consumo excesivo de sodio, puedes tener demasiadas ojeras.

Para evitar que se produzcan ojeras como consecuencia de una ingesta excesiva de sodio, te recomendamos que hagas lo siguiente:

  • Disminuye la ingesta de alimentos procesados o envasados, tales como las sopas o las carnes enlatadas.
  • Evita la comida rápida y los locales de comida para llevar. Limita tu consumo de patatas fritas y de alimentos tales como la pizza.
  • Añade la menor cantidad posible de aliños que contengan sal a tus comidas.

Evita las bebidas deshidratadas y bebe más agua

El consumo de demasiado alcohol y cafeína deshidrata el cuerpo y, cuando esto ocurre, empezamos a retener agua.

Pero hay una solución muy fácil para este problema. Simplemente, bebe más agua.

Se recomienda beber entre 8 y 12 vasos de agua al día para tener una hidratación adecuada.

Pero debes tener en cuenta que no todos los fluidos son iguales. Debes limitarte al agua o a productos tales como el té.

Evita bebidas como los refrescos y los zumos de frutas que contengan mucho azúcar, así como el alcohol, pues estos productos aumentarán tu deshidratación.

Aumenta el consumo de vitamina B6 y magnesio

  • Aumenta tu consumo de magnesio, utilizando diferentes alimentos ricos en él tales como las judías, los frutos secos, los granos enteros y las verduras con hoja.
  • Consume más alimentos ricos en vitamina B6, como los plátanos, las espinacas, el pescado, los guisantes, el pollo, los aguacates, las nueces o las patatas.

Todos estos alimentos pueden ayudarte mucho a regular tu retención de líquidos y, por lo tanto, a conseguir que las ojeras desaparezcan.

Si has experimentado una excesiva retención de líquidos durante los cinco días antes de la aparición de tu menstruación, tómate 100 mg de vitamina B6 todos los días.

La vitamina B6 es diurética, lo que significa que te ayudará a orinar más y, por lo tanto, a reducir la cantidad de líquidos de tu cuerpo. Esto también te ayudará a regular tus niveles de estrógenos y progesterona.

Consume alimentos ricos en potasio

Una de las principales causas de la retención de líquidos es el déficit de potasio.

Sin la cantidad adecuada de potasio, tu cuerpo no será capaz de funcionar adecuadamente.

El potasio ayuda a estabilizar los niveles de sodio del cuerpo y también colabora a la hora de eliminar el exceso de desechos de los tejidos. Además, ayuda a las células, a los tejidos corporales y a los órganos a funcionar a su máximo nivel.

Puedes aumentar el consumo de potasio a través de alimentos sanos tales como las verduras o frutas o tomando suplementos de potasio.

Dichos elementos contienen nutrientes que te ayudarán a prevenir que los vasos sanguíneos filtren líquidos que llenen los tejidos de tu cuerpo.

Uno de los alimentos que tienen una mayor cantidad de potasio es el yogurt. Tienen una cantidad muy alta de proteínas y muchos otros nutrientes.

Dado que otra de las causas de la retención de líquidos es la falta de proteínas, aumentar su consumo dentro de tu dieta puede ayudarte a solucionar el problema.

Cambia tus hábitos de sueño

Dormir de forma horizontal puede provocar que se acumule fluiído debajo de tus ojos, que es la razón por la que a veces nos levantamos con los ojos hinchados.

Para reducir la acumulación de líquidos, deberías utilizar una almohada adicional, o incluso dos, para que tu cabeza se mantenga ligeramente elevada durante la noche.

Yoga facial

El yoga, junto con la meditación, puede hacer maravillas para tu piel.

Cuando relajas tu mente y tu cuerpo, rejuveneces todos los procesos de tu cuerpo y los reinicias para que vuelvan a funcionar al máximo de su capacidad.

Practicar el yoga y la meditación de forma regular también puede ayudarte a centrarte mejor y a administrar las situaciones de estrés de forma más efectiva.

También existe el conocido como yoga facial, que supone estirar tu piel y tus músculos faciales aplicando presión en áreas principales de tu frente, tus cejas y zonas precisas de los alrededores de tus ojos. Este tipo de masajes relaja tus músculos faciales.

A través de ejercicios regulares y repetitivos de yoga facial, se estimula la producción de colágeno y elasticina, al mismo tiempo que la sangre y el oxígeno se distribuyen de forma más igualitaria alrededor de tus ojos y a lo largo y ancho de toda tu cara y cuerpo.

Sin embargo, para las ojeras, el yoga, incluyendo el yoga facial, sólo te ayudará a librarte de ellas si la causa de su aparición se vincula a una circulación sanguínea pobre. Si son otras, no podrá ayudarte.

Remedios caseros para combatir la retención de líquidos

Existen algunas soluciones caseras que te pueden ayudar con el problema de la retención de líquidos.

Su efectividad dependerá de la ubicación y la gravedad de tu condición.

En algunas ocasiones, simplemente levantar las piernas tres o cuatro veces al día puede ayudarte a mejorar la circulación y mover el líquido de un lugar a otro.

Pero si necesitas alguna ayuda adicional, te recomendamos que pruebes los siguientes trucos.

Diente de León

El extracto de diente de león puede resultar efectivo a la hora de reducir la cantidad de agua que se retiene a lo largo de un día.

Actúa como un diurético natural y tiene potasio, que es un electrolito que ayuda a combatir los efectos del sodio y ayuda a tu cuerpo a eliminar los desechos.

Puedes consumir el diente de león en forma de infusión, té o como suplemento.

Perejil

El perejil es un diurético natural que te puede ayudar a disminuir la inflamación y la hinchazón causada por la retención de líquidos. También te ayuda a mejorar el funcionamiento de los riñones, de forma que puedan jugar un papel más importante a la hora de eliminar los fluidos sobrantes.

Sal de Epsom

Los baños de sal de Epsom pueden ayudarte a eliminar la inflamación y resolver el problema de la retención de líquidos a través de un proceso conocido como la ósmosis inversa.

Su uso elimina el exceso de líquidos del cuerpo así como las toxinas que has acumulado, por lo que es una buena opción a la que puedes acudir si sufres este problema.

Zumo de limón

El zumo de limón también te ayuda a combatir la acumulación de líquidos en la zona que se encuentra alrededor de tus ojos, ayudándote a eliminar las toxinas de tu cuerpo.

Ortiga

La ortiga es una hierba medicinal muy habitual que se ha utilizado tradicionalmente para combatir la retención de líquidos.

Contiene muchas sales minerales y elementos tales como el calcio, el potasio, el ácido silícico, el aceite volátil y los flavonoides.

También contiene vitaminas C y K y varias vitaminas B plus, así como aceltilcolina, que es importante a la hora de proteger el funcionamiento de la memoria.

Semillas de hinojo

El hinojo es otro diurético natural que puede ayudar a tu cuerpo a eliminar el exceso de agua y sodio, de forma que te puede ayudar a reducir la hinchazón de tus ojos.

Zumo de arándanos

El zumo de arándanos es un diurético natural y también es una opción muy rica en nutrientes con muchos elementos importantes tales como el magnesio o el potasio, ayudando así a que tu cuerpo equilibre tus fluidos.

Aromaterapia

Los aceites esenciales pueden ser anti-inflamatorios, antibacterianos y antivirales.

También pueden ser antisépticos (ayudándote a disminuir el dolor), antioxidantes, calmantes y relajantes. Algunos de ellos pueden tener incluso efectos sedantes y pueden ayudar a tu piel a regenerarse.

Pero lo más importante es que los aceites esenciales tienen propiedades diuréticas y venotónicas.

También son estupendos estimulantes y pueden ayudarte a eliminar las toxinas presentes en tu cuerpo y en tu piel.

Todas estas propiedades hacen que sean buenos remedios naturales a la hora de eliminar las ojeras.

Cebolla

Las cebollas pueden limpiar el cuerpo y aumentar la producción de orina, por lo que son estupendas a la hora de prevenir las ojeras.

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Sobre este artículo

Torturada con las ojeras y bolsas desde niña, me he vuelto una experta en cosmética, tratamientos de estética, dietas, maquillaje y todo aquello que pueda ayudar a combatirlas.

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